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Tuesday, December 20, 2005

COMENTARIOS

Después de las elecciones he escrito tres artículos con comentarios. Aquí van:


PRIMEROS COMENTARIOS
Otto Boye


Invitado por Diego Sepúlveda a participar en este blog de "jóvenes de 18 años" (http://eleccionesenero.blogspot.com), como me lo advirtió, he aceptado gustoso, a pesar de tener 68 años de edad y estar ya escribiendo sobre política en mi propio sitio (http://ottoboye.blogspot.com) Lo haré siempre con comentarios breves, que tratarán de clarificar con altura algunas cosas que se dicen y se dirán durante este mes hasta las elecciones del 15 de enero. Aquí comienzo con unos pocos:

  1. Quiero aclarar desde la partida, para los que no me conocen, que estoy con Michelle Bachelet. Milito en la DC desde muy joven y dedico gran parte de mi tiempo al análisis político. He consagrado mi vida al estudio de la política y trato siempre de dialogar y escuchar al otro, particularmente al que no piensa como yo, con el fin de entenderlo, apreciarlo y, si es posible, persuadirlo a favor de mis argumentos. Confieso que es un ejercicio que cuesta un poco, sobre todo cuando uno llega a entrar en contacto con temperamentos muy apasionados.
  2. Creo que para el Chile de los próximos cuatro años, o sea, para apenas 1461 días (año bisiesto incluído...), Michelle Bachelet es la mejor opción. En mi blog escribí las razones para la primera vuelta y ahí pueden verlas. Permanecen vigentes, con un agregado muy importante: los resultados de la elección parlamentaria colocaron a la Concertación como la fuerza mayoritaria en la Cámara de Diputados y en el Senado. Esto sucede por primera vez desde 1990. La conclusión es obvia: sólo Michelle Bachelet garantiza plena gobernabilidad.
  3. El debate producido en torno al humanismo cristiano y al humanismo laico y la supuesta incompatibilidad de ambos es completamente artificial y desubicado en el tiempo. Estas dos vertientes de pensamiento tuvieron enfrentamientos serios en un pasado ya lejano. Hoy han cambiado muchas cosas que dejan sin piso al intento de generar una contienda entre ambas. Un solo ejemplo, por ahora: Ángela Merkel, DC alemana (humanista cristiana), acaba de iniciar un gobierno de Gran Coalición con los socialdemócratas (humanistas laicos). Se pusieron de acuerdo en un programa concreto y formaron gobierno. Sus discrepancias, que no deben abarcar más de un 10% de los temas nacionales, son perfectamente llevaderas. En Chile sucede lo mismo en este punto.

    Llego hasta aquí, por ahora.
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NUEVOS COMENTARIOS
Otto Boye


Vuelvo a presentar algunos comentarios. Aquí van:

  1. La campaña de la segunda vuelta ya está tomando velocidad e intensidad. Al existir dos candidatos, el debate se polariza más. Ahora es Bachelet versus Piñera y punto. Antes tuvimos a ratos escenarios donde Lavín y Piñera se combatían duramente y hasta se olvidaban de la candidata concertacionista. Al otro lado, como la candidatura de Hirsch fue siempre testimonial y sin el objetivo de ganar la Presidencia, siempre disparó más fuerte sobre los candidatos de derecha que sobre Bachelet, aunque también lo haya hecho. Ahora todo se reduce a dos opciones y eso le da más dramatismo al enfrentamiento. Se darán con todo, como ya lo comenzaron a hacer.
  2. Sigo creyendo que va a ganar Michelle Bachelet. Faltándole apenas 5 puntos porcentuales para salir victoriosa, tiene bastante terreno donde crecer y pocas deserciones (ojo: los "humanista cristianos pro Piñera" ya votaron por él en la primera vuelta... ¡No son votos nuevos!). Hay un porcentaje de 6%, aproximadamente, de votantes concertacionistas que no votaron por Bachelet y lo hicieron en cambio por candidatos a parlamentarios de la Concertación. Con un buen trabajo de estos mismos, puede recuperarse una parte importante de ese 6%. Los votantes de Hirsch están decidiendo por su propia cuenta votar por Bachelet. No quieren favorecer a Piñera. Y todavía hay, en el mundo popular que apoyaba a Lavín, ciudadanos que no van a votar por Piñera, porque lo ven como “ese multimillonario que es el candidato de los ricos”, como le escuché decir ayer a un pasajero en el metro-tren entre Valparaíso y Limache, que había votado por Lavín en la primera vuelta y que ahora lo haría, como lo dijo a quien lo quisiera oir, por Bachelet.
  3. Piñera tiene la pista terriblemente más pesada. Necesita subir del 25,44% que obtuvo, al 50% más un voto, si quiere ganar. Tiene que aumentar su votación en casi 100%. Tiene donde crecer, pero con metas demasiado altas. Si no vuelca todos los votos de Lavín hacia su candidatura, puede darse por perdido. Me pregunto: en el secreto de la urna, ¿van a votar todos los que apoyaron a Lavín ahora por Piñera? Por ejemplo, ¿va a votar por él, en el secreto de la urna, la senadora Evelyn Mathei? Para mover a su gente a favor de Piñera, la UDI tendría que trabajar con entusiasmo en su favor. ¿Lo van a hacer? El otro sector para crecer es el centro, pero eso tiene límites. La DC ya cerró filas y ahora se habla de algunos “pro-DC” que lo apoyarían. No serán muchos. En realidad, la única esperanza de Piñera es la ofensiva mediática y el uso masivo del dinero. Sigo colocando su techo no más allá del 45%.

    Vuelvo a quedar hasta aquí. Seguimos pasado mañana.

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SIGUEN LOS COMENTARIOS
Otto Boye
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El tiempo vuela y los candidatos presidenciales trabajan intensamente por ganar adherentes. Mis comentarios a estas alturas son:
1. Nuevo error de Piñera.- Piñera ha cometido nuevamente un error que debería costarle caro: ha descalificado a su rival de un modo que recuerda sus referencias a Evelyn Mathei, que, en su momento, lo sacaron de la contienda presidencial antes de entrar en la recta final. Ahora ya está en ella y vuelve al ataque descalificador. Al frente tiene a una mujer altamente valorada por la ciudadanía, que está a menos de cinco puntos porcentuales de alcanzar el apoyo necesario para ser investida como primera mujer que llega a la Presidencia de la República en toda la historia de Chile. Aquí hay algo que huele a machismo de la peor especie. Creo que este ataque provocará la reacción negativa de muchas mujeres que no votaron por Bachelet en primera vuelta y lo harán, en cambio, el 15 de enero.
2. Problemas de la DC.- La DC ha estado en problemas que mucha gente, casi siempre desde afuera, considera incomprensibles. Se considera un descalabro el resultado electoral. Personalmente diría que debe distinguirse entre el apoyo ciudadano y los cargos obtenidos. En lo primero la DC volvió a crecer: obtuvo casi 200 mil votos más que en las parlamentarias del 2001. Porcentualmente hablando, habiendo partido con un 18,9% en esa ocasión, y subido a 20,7% en las municipales, ahora ha llegado al 21,44%. Eso se llama, en cualquier parte, recuperación. El problema se suscita en la conversión de este apoyo en mandatos. Ahí hubo pérdidas serias que podrían deberse a un manejo torpe de la negociación con los otros partidos de la Concertación, al sistema binominal o, lo que es lo más probable, a ambas cosas a la vez. El análisis debiera focalizarse en torno a este punto para poder arribar a conclusiones que sirvan para la ocasión siguiente. Y en cuanto a las responsabilidades políticas, ellas debieran analizarse en marzo con más calma. Ahora toda la DC debe estar trabajando por Michelle Bachelet. No hay tiempo para profundizar ahora en el problema descrito.
3. Cifras dicen algo, aunque nunca todo en la política.- Aunque los números no pueden ser analizados estáticamente, sin tomar en cuenta los factores políticos y picológicos que siempre existe en una lucha como la librada en el presente, es interesante subrayar que la votación sumada de Piñera y Lavín, que alcanzó a 3.353.035 preferencias, es inferior en 25.976 votos a los obtenidos por el segundo en 1999. Esto pone de relieve la difícil tarea que tiene Piñera por delante. No puede perder un solo voto de Lavín y la UDI, si quiere tener una posibilidad; y eso se ve como muy improbable. Hasta ahora, el derrotado lavinismo no parece muy entusiasmado con Piñera. El propio Lavín y su familia se han tomado un merecido descanso, cosa que no hubiera sucedido jamás si él hubiese ganado el segundo lugar el 11 de Diciembre. Entretanto, el candidato Piñera, para conquistar a los ciudadanos que marcaron su preferencia por Lavín, debe hacer un discurso de derecha neoliberal, que le resta votos por el centro. ¡La cuadratura del círculo!
4. El problema expuesto por Diego Sepúlveda.- Diego Sepúlveda ha expuesto (en http://eleccionesenero.blogspot.com) un problema real que le afecta y que me toca el alma, porque tengo hijos y nietos que enfrentan estos problemas, no siempre en condiciones óptimas. Creo que su exposición es clara y merece atención de quienquiera llegue a la Presidencia el 15 de enero. Su caso muestra una tarea pendiente, entre las muchas que existen. Hacer de Chile una sociedad justa y, sobre todo, solidaria, es una tarea monumental. Nuestra aporreada patria no es ya un conjunto pequeño de personas. Cuando nací en 1937 la población de Chile, si no me equivoco, estaba por los 5 millones de habitantes. Hoy ya va para los 17 millones. Además, tiene una historia complejísima. Durante la dictadura de Pinochet se impuso un modelo consumista y de masas, con una economía de mercado basada en el lucro y la competencia, que ha estimulado a fondo el individualismo más exacerbado. Pasar a un modelo de economía social y ecológica de mercado es la tarea, basada en la solidaridad y la sustentabilidad medioambiental, pero ello requiere el esfuerzo y la convicción de todos los actores. Y eso no lo veo para nada en un sector, el de la derecha, y tampoco está bien claro en todos los actores de la Concertación. En este contexto es donde me explico estas fallas (¡y muchas más!) que afectan a jóvenes tan meritorios como Diego Sepúlveda. Corregirlas lo antes posible es un deber por el que deberemos luchar ¡"sí o sí"!

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